lunes, 19 de enero de 2015

COACH aprendimos a sentir

COACH, APRENDIMOS A SENTIR – ¡NOVEDAD!

Leo sufre un accidente cuando era un niño, dejándolo parapléjico. Descubre que en el agua se siente completo, donde puede moverse sin necesidad de su silla de ruedas y con mucho esfuerzo consigue meterse en el equipo de natación paralímpica, siendo unos de los mejores deportistas del panorama español. Su vida es tranquila, hasta que Eva irrumpe en ella, volviéndolo todo patas arriba, derribando sus barreras no tanto las físicas, las cuales ya las tiene superadas, cómo las emocionales. Vive esta historia de amor diferente, donde te sorprenderá lo que una mujer enamorada, puede hacer por el hombre de su vida.

OPINIÓN

Los protagonistas de esta historia juvenil, pero con gran poder de concienciar a muchos de nosotros, serán Leo, que con apenas 4 años queda postrado en una silla de ruedas y Eva, una chica más madura que las de su edad, que en 2º de bachillerato hará que Leo experimente su primer y único amor.

Digo que tiene gran poder de concienciar, ya que Leo es un ejemplo a seguir, es un gran luchador, que no ha permitido que esa silla de ruedas sea un obstáculo, que no se hundió en la tristeza por no poder hacer vida como un chico de su edad, que no permitió que nadie le dijese ¡tú no puedes! Y que ante todo nunca culpó a nadie de lo que le había sucedido.

Esta novela también nos enseña a que nunca hay que dejarse llevar por las apariencias, ya que estas, en ocasiones son engañosas, y que siempre hay que dar la oportunidad de explicarse a las personas, más aun si esta es la persona a la que amamos.

Dicho esto, comienzo a contaros un poquito la historia. Como bien digo son dos chicos de 2º de bachillerato, él piensa que nadie lo querrá así, y ella por el contrario está enamorada de él desde hace mucho tiempo. Ella se ofrece a darle clases de filosofía, él en cambio se ofrece a darle clases de natación y así nace una bonita e inocente historia de amor.

—Hijo, he estado dando vueltas todo el día a nuestra conversación de esta mañana y ahora mismo me vas a contar que pasa por esa cabeza.
—Mamá, no es nada, déjalo no tienes por qué preocuparte.
—Leooo —dijo molesta.
—Paquiii —la contesté por su nombre.
—No te hagas el gracioso conmigo que no estoy de humor.
—Mamá, en serio no es nada, sólo que he conocido a una chica.
—¡De verdad! —Dijo entusiasmada—. Pero una chica tipo amiga o una chica tipo novia.
—¡Ay mamá! ¡Yo qué sé! pues una chica.
—¿Y te gusta? ¿Y a ella le gustas tú? ¿Cuándo la has conocido? ¿La conozco yo? ¿Es de tu clase? ¿Cómo es? ¿Es…?
—¡Pero bueno! —No la deje terminar su retahíla de preguntas—. Mamá, respira hija, que te vas a quedar sin aire, joder si lo sé no te digo nada

5 años después…

Siguen juntos, han terminado sus respectivas carreras, ella es maestra y tiene suerte de estar dando clases, además de tener un novio que ha estado en unas olimpiadas, pues a la vista de tanta estabilidad ¿por qué no casarnos e irnos a vivir juntos? ¬¬

—Cariño ¿cómo puedes culpar a un juguete? —Pregunté con ternura acercándola más a mí—. La culpa no fue de nadie, mi hermana se culpa por soltarme de la mano, tú culpas a una excavadora, mi madre se culpa por todo. Yo no culpo a nadie, las cosas sucedieron y ya no hay vuelta atrás, no hay culpables, sólo hay circunstancias…

Pero de la noche a la mañana, un malentendido lo echa todo a perder…y una vez que se pierde la confianza…

Así casi al final de la novela encontraremos una historia dentro de otra, cosa que me parece un buen recurso, algo que no te esperas, y que intenta poner el punto erótico y diferente a la historia, nos puede gustar más o menos, pero he de decir que al menos es original en este aspecto.

Punto negativo: si vuestro marido desconfiase de vosotras ¿volveríais sin que el hiciese nada? Pues en esta novela sucede ¬¬

Punto a favor: son apenas 80 páginas y los personajes son españoles, con expresiones tan coloquiales como esta: ¡Y daleeee perico al torno!

Como conclusión decir que es una historia más, no es genial, ni romántica, ni erótica, ni divertida…pero tiene buen trasfondo e inculca buenos valores, haciéndonos tomar conciencia de la VIDA.


VALORACIÓN